La parada era bien complicado. Enfrente estaba el equipo que más puntos había conseguido en la fase regular. Es por eso que a pesar de que ganó por la mínima diferencia, se festejó a lo grande en el Nuevo Gasómetro. San Lorenzo derrotó por 1 a 0 a San Pablo, en el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

Adam Bareiro convirtió el único tanto frente al conjunto brasileño, que recibió su primer gol en contra en el certamen.

San Pablo terminó primero en su zona, con cinco triunfos y un empate, con 13 goles convertidos y ninguno recibido, lo que habla a las claras de su poderío.

Y teniendo en cuenta esto, el “ciclón” trató de copar la mitad de la cancha en el primer tiempo, para no brindarle espacios al visitante. Fue un planteo conservador el realizado por Darío Insúa, con el objetivo de no darle chances al poderío ofensivo de los brasileños.

En el segundo tiempo, San Lorenzo se animó un poco más y ahí llegó lo mejor del partido. En el golpe por golpe, el local fue más efectivo. A los seis minutos, luego de una gran jugada colectiva, Bareiro puso el 1-0.

“Fue un partido intenso y pudimos festejar. Se hizo la primera parte del trabajo. Nosotros tenemos una manera de jugar, que sin dudas nos dio buenos resultados desde la llegada de Insúa”, dijo Augusto Batalla. El arquero sabe que sacaron una pequeña ventaja y que la revancha, prevista para el jueves en el Morumbi, será complicada. “Ahora hay que a descansar y a ver como definimos la serie en Brasil”, concluyó Batalla.